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Somos una Agencia de Consultoría y Mentoría Gastronómica con sede en la Ciudad de Miami, FL. - US
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Las peras al vino tinto son uno de los postres más elegantes y atemporales de la gastronomía europea.

Sencillo en ingredientes pero profundo en sabor, este plato demuestra cómo el vino puede transformar una fruta en un postre sofisticado, aromático y equilibrado.
Tradicionalmente asociado a la cocina francesa y española, este postre se servía en mesas nobles y banquetes donde el vino especiado aportaba carácter, color y complejidad.
Las peras al vino tienen sus raíces en la cocina europea medieval, cuando el vino era un ingrediente cotidiano tanto en la mesa como en la cocina. En una época en la que el azúcar era un bien escaso y costoso, el vino —a menudo aromatizado con especias— se utilizaba para conservar frutas y realzar su sabor.
Este tipo de preparaciones era común en regiones vitivinícolas de Francia, España e Italia, donde las peras de invierno se cocían lentamente en vino tinto o blanco, especias y miel o azúcar. El resultado era un postre sencillo pero elegante, capaz de aprovechar productos locales y excedentes de vino.
Con el tiempo, la receta fue adoptada por las cocinas aristocráticas europeas, especialmente en Francia, donde se refinó su presentación y se convirtió en un cierre habitual de banquetes y comidas formales. Allí, el vino dejó de ser solo un medio de conservación para transformarse en un elemento aromático y estético, aportando color, perfume y carácter al plato.
Las peras al vino representan así una transición clave en la historia gastronómica: el paso de la cocina funcional a la cocina del placer, donde el equilibrio entre dulzor, acidez y aroma comienza a cobrar protagonismo.
En las peras al vino, el vino no solo cocina la fruta, sino que se convierte en su alma y protagonista. Aporta dulzor, acidez, aroma y color, transformando una preparación sencilla en un postre elegante y lleno de matices. Cada reducción concentra sabores y permite que la fruta se impregne de la riqueza aromática propia del vino elegido.
Para entender mejor los diferentes tipos de vinos que pueden potenciar esta receta —desde tintos jóvenes y afrutados hasta vinos con ligera crianza— te invitamos a consultar nuestro glosario gastronómico de vinos. Allí encontrarás información detallada sobre uvas, estilos, maridajes y técnicas, lo que te ayudará a seleccionar el vino perfecto para cada postre y a comprender cómo cada elección afecta la experiencia final.
El vino en la cocina no es un simple acompañante: es un ingrediente que marca la diferencia entre un buen postre y una experiencia memorable.
| Ingredientes | Cantidad |
|---|---|
| Peras firmes (tipo conferencia o bosc) | 4 unid |
| Vino tinto joven y afrutado | 500 ml |
| Azúcar (ajustable al gusto) | 100 gr |
| Canela en rama | 1 unid |
| Clavos de olor | 3 unid |
| Piel de naranja o limón (solo la parte coloreada) | 1 unid |
| Agua (opcional, si el vino necesita diluirse) | 50 ml |

En una olla amplia coloca el vino tinto, el azúcar, la canela, el clavo y la piel cítrica. Lleva a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva.
Pela las peras dejando el rabito. Incorpóralas al vino, asegurándote de que queden casi cubiertas. Cocina a fuego bajo durante 30–40 minutos, girándolas ocasionalmente.
Retira las peras y deja reducir el líquido hasta obtener una salsa ligeramente espesa.
Vuelve a colocar las peras en la salsa y deja reposar. Este postre mejora tras unas horas o incluso al día siguiente.
Sirve las peras con:

Sírvelas tibias o frías, acompañadas de:
Consejo de chef: Se pueden aromatizar con vainilla o anís estrellado.


Las peras al vino son mucho más que un postre: son una experiencia que combina historia, sabor y elegancia. El vino transforma la fruta en un plato lleno de aromas, dulzor y acidez equilibrada, demostrando cómo un ingrediente puede convertirse en protagonista.
Cada preparación de peras al vino invita a disfrutar de la armonía entre fruta y vino, recordando las tradiciones de la cocina europea y los refinados sabores de la pastelería clásica. Para descubrir más combinaciones exitosas entre vinos y postres, y aprender a elegir la pareja perfecta para cada ocasión, te recomendamos consultar nuestra Guía definitiva de vino y postres.
Un postre así no solo cierra una comida; crea un momento memorable que celebra el placer de la buena gastronomía.

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